Esto de la crisis española ya está pasando a mayores. Pocos días después de que Zapatero hiciera anuncios de drásticos recortes en el gasto público, incluyendo
baja de salarios a funcionarios y congelamiento de las pensiones (yendo incluso
más allá que Berlusconi, según parece), el PP, que hace rato venía reclamando estas medidas, se ha puesto firme nuevamente, porque esto era lo que pedían pero no, no es suficiente o bueno, no se sabe bien, pero no.
En la sesión del Senado del 25 de mayo, mientras Argentina celebraba el Bicentenario, tras un fuerte intercambio de palabras entre Zapatero y
Pío García-Escudero, jefe de la bancada opositora, la cosa se disparó. Los senadores del PP empezaron a gritar "¡Zapatero Dimisión!" y los del PSOE les retrucaron al grito de "¡Gürtel!", en alusión a la trama de corrupción que involucra a unos cuantos dirigentes del PP, incluyendo al propio
García-Escudero, y que (cosas de la vida) estaba siendo investigada por Baltasar Garzón.
La batahola recién terminó después de la reprimenda de Javier Rojo, presidente del Senado, (del PSOE obviamente, en el PP jamás aceptarían a alguien con ese apellido).
Endemientras (se dice así ¿no?), Rita Barberá, la carismática alcaldesa de Valencia, dijo que Zapatero "es
un incompetente, ignorante, inmoral político y miserable" que lleva a España a "la quiebra real".
Lo que se dice, gente "de centro" (o más bien que hace "tiro al blanco"), en fin, gente linda, gente como uno (que no soy yo...espero).
PD: dedico este post a mis amigos argentinos, para que vean que el infierno también está globalizado.